domingo, 31 de mayo de 2015

Y solo un día

Cada momento que marca el reloj es un segundo en el que la vida puede cambiar,
estamos centrados en los trabajos, los estudios, las tesis, la perfección,
que la casa este limpia, que los deberes sean terminados.

Y  de un momento  a otro todo puede cambiar, una llamada borra el sentido de hacer
y plantea la necesidad de un despertar, unas 3 noches durmiendo demasiado poco y
unos largos días de trabajo, y en un segundo la vida pasara de tener una melodía
de superación a una triste sonata de invierno, odio el drama, pero no lo puedo evitar...así soy.

Cada día me pierdo, cambio, y lo que soy desaparece.