jueves, 14 de enero de 2016

Tardeando

Cuando la tarde cae, el silencio se acrecenta y la soledad no se inmuta, aunque tú sombra se dibuja entre la multitud, un rostro se multiplica en los ventanales y parece que el eco de una vez tu risa hace estragos en los vacíos de mi pecho. Me rio sola y me sorprende el recuerdo de hace ya 38 lunas sin ti.