martes, 22 de noviembre de 2016

Entre jueves y viernes

Frases incompletas entre cada movimiento, sus manos arrugadas buscan el calor, ya hace tiempo que mira los rostros con dificultad esforzándose para recordar sus nombres.

El cariño es el mismo, pero ya no sabe como expresarlo, sus labios lo traicionan y sólo susurran al silencio cada dos de las mil palabras que se pierden como casas construidas ante el temblor.

Su mirada grita lo que su rostro no refleja, la soledad y la tristeza le cobijan cada madrugada, cuando el insomnio le recuerda el porque no puede dormir.

Me dice que esta bien pero no es así, yo le noto como cada día su mirada cae, yo le siento en cada abrazo, su fuerza se ha ido y con ella sus labores, los sueños y las satisfacciones.

Él dice que esta bien pero yo sé que no,
Él dice que esta bien pero yo sé que no,
Porque ya no sonríe más.

miércoles, 16 de noviembre de 2016

Huellas Nemicas

No faltó calor pero si pasión,
No es que el cuerpo no sintiera,
Fue más bien el alma.
Sus abrazos no fueron suficientes,
Sus besos no calaron tan profundo.
No fue poco pero su valor fue diferente,
No es que estuviera mal,
Pero no era él.

jueves, 10 de noviembre de 2016

Anoche te soñé


Dulce pero tosca figura recuerdo, dicen que era un hombre de respeto conocido en el pueblo, era de los que con su palabra daba miedo pero confianza, su corazón siempre estuvo atento a las necesidades del otro.

Yo le recuerdo como un viejo vanidoso y de pocas palabras, su bigote negro hacia eco y honor al silencio.

Ese amor por el tono ensordecedor de la respiración y el parpadeo angustiado de los otros cabe entre los regalos de sus génes, sus ojos hablaban lo suficiente, así que mientras crecía las palabras no eran necesarias. 

Hace rato que te fuiste y falto mucho, las horas entre diciembre y diciembre no sumaron las necesarias, y son los viernes cuando la mecedora me saluda y reclama que ya no estas que lo pienso, que lo siento.

Anoche te soñé 
y falto tanto, 
falto mucho.
Anoche te soñé 
y hoy te extraño.

miércoles, 9 de noviembre de 2016

Aroma Navideño


Entre aromas y miradas va y viene el deseo, no hace falta el roce, si nuestros cuerpos llegasen a tocarse no sabemos que pueda pasar, podría olvidar el estatus que nos posiciona, tus años de experiencia matrimonial y mis pocos días en el trabajo.

Otros tan solo perciben un aire transparente y pesado de respirar, y eso que no lograran sentir los hormigueos producto de tu respiración y mi palpitar.
Son las 7 am y el café no es suficiente para frenar tu mirada penetrante, los pasos de un lado a otro combaten las 4 paredes frías que recuerdan mi lugar.

El vació en mi estomago se incrementa con las palpitaciones marcadas por tus pasos, instintivamente mis ojos te buscan, el anhelo de tus palabras y la tranquilidad de las mismas fragmenta mis debilidades, mi ego se regocija.

El juego indica que tu lo sabes, yo solo lo confirmo, de reojo las miradas furtivas se saludan, las palabras fluyen y entre risas los cumplidos van y vienen, las risas entre palabras aumentan mi deseo de susurrarte al oído lo que tus manos y labios gritan.

Son las 5 pm, el día ya se fue, y la sombra del deseo solo se aplaco, ansiosa espera por mañana, yo solo sonrío y me permito sentir, al final los sueños son gratis, y el que diga que es fácil no mirar al niño curioso que se asoma exigiendo atención, nunca experimento el fuego de la pasión.



Han Pasados los Días

Han Pasados los Días

Se han ido las horas y de 24 en 24 me hacen pensarte, no es que mi racionalidad caiga en las mas remotas ideas irracionales pero se ha visto fracturada entre cada pestañeo, esa delgada pero resistente capa que protege los sentires y quereres.
Los "flash-back" me indican que fue un buen momento, efímero, fantasioso, y teñido por la ilusión, el placer y tu barba.
No es como si fuera la primera noche, no es que importe poco o mucho, solo que fue diferente, solo fue diferente...


miércoles, 18 de mayo de 2016

A un año de conocerle


Una voz irrumpió la tarde rutinaria, no lo veo mucho pero lo pienso bastante, sus manos no son grandes pero cuando me rozan siento que acaricia toda mi piel, dicen que a eso se le llama gustar, yo protesto, pero repito en silencio, esto es desear.
Quisiera ser natural, pero mi cuerpo me delata, por más que lo intente entre risas y miradas le grito que me mire, le admiro una que otra vez, atenta...perdida.
Admiro su sonrisa e imagino que será de él, por poco no cumple mis pautas aun así su conducta delata mi deseo inconsciente.
Su inseguridad parece ser la mía, mientras pasa el tiempo, busco-le busco, miro-le miro, escucho-le escucho, pero todo sigue normal.
No es que quiera amar, solo es que la duda de lo que pasa no me deja continuar, dudo y quisiera preguntar ¿puedo desearte? ¿quieres que te desee?, pero solo camino cuestionando al silencio ¿si debo mirarle? ¿si quiero mirarle?
Y sin respuesta no hay acción, de un lado a otro sin hacer "sin ser", el temor de la pregunta deriva en el vació y la incertidumbre en el conformismo.

jueves, 24 de marzo de 2016

“Los otros”


Entre menos me relaciono, menos soy, menos significo. Con cada vinculación se exponen mis heridas, mis vulnerabilidades. Si yo tan solo fuera "yo" ante el mundo, vivir seria menos doloroso.


Si no fuera que con cada roce con el “otro” mi cuerpo cicatriza y mi ser se desestructura yo navegaría entre la gente y no tendría que pretender ser amistosa y no tendría que esforzarme por amar, perdonar y tolerar.



miércoles, 17 de febrero de 2016

Noche lluviosa

Durante su funeral, después de mirar aquellos ojos sombrios y oler el sufrimiento entendi que el miedo a morir no es miedo a desaparecer sino a ser olvidados... la herida al ego es demasiado profunda...pensar que aquella vida que pareció una lucha incesante para cada uno significará y representará tan poco para el mundo...por eso la gente con cada acto busca amor y aceptación, es necesario saber que al menos alguien no seguirá igual cuando su vida se apage...

jueves, 14 de enero de 2016

Tardeando

Cuando la tarde cae, el silencio se acrecenta y la soledad no se inmuta, aunque tú sombra se dibuja entre la multitud, un rostro se multiplica en los ventanales y parece que el eco de una vez tu risa hace estragos en los vacíos de mi pecho. Me rio sola y me sorprende el recuerdo de hace ya 38 lunas sin ti.