lunes, 24 de noviembre de 2014

Noviembre

La vida continua es lo que pienso cada mañana, entre discurso y oración me autoprogramo para querer vivir, esta vida mía que a veces parece una tortura de cadena perpetua más que una maravilla por la que dar gracias, la palabra "deseo" parece ser la única que mi lengua capta de mis arduos procesos cerebrales, bueno a excepción del "no puedes" que siempre la acompaña.

Ya es noviembre y realmente lo odio, es el mes que acumula todos aquellos anhelos y esperanzas en tu cama, esperando que llegue diciembre para restregarlos por tu cara sin poder sin siquiera excusar y nombrar todas aquellas situaciones cómplices de cada una de las sonrisas truncadas durante el año.

Es noviembre y de pronto el frío nocturno de invierno un lunes por la tarde al caminar por el centro de la ciudad, me recuerda que sigo pensando en ti, y no logro establecer un vínculo suficientemente fuerte con otro ser, en el cual pueda recostarme en su hombro y sentir que puedo confiar cada uno de los temores que naufragan en mi cabeza durante la noche, evadiendo la luz.

Me rió sarcásticamente mientras me descubro un poco tonta en el reflejo del ventanal, aun suelo pensar que eras el chico indicado para ser ese con quien aventurar, aunque ni siquiera estoy segura de quien eres y que fuiste, yo quería escuchar lo que pensabas cada minuto del día.

Hubo una época en la que despertaba y pensaba en tu sonrisa y esperaba ansiosa tu mensaje, un evidente fracaso aguardaba como respuesta cada vez que me cuestionaba que había entre nosotros, aun anhelo saber que pasaba por tu cabeza ante mi notorio amor unilateral, aunque "notorio" no sería la mejor palabra para describir aquellos momentos, tu extraña y confusa manera de estar a mi lado sigue resonando en mi cabeza.

El inconsciente me traiciona cada vez que se habla sobre aquellos temas favoritos por los  otros, cuando se acercan fechas en las cuales puedes presumir y agradecer –algunas veces sinceramente- ante un grupo de seres solo por ser parte de su vida, objeto si su presencia responde más un delirio o si mi estado de obsesión deriva de un trastorno psicológico mayor, el cual pareciera alternar hace ya más de 8 noviembres. 

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